A partir del 1 de marzo, Francia introdujo un nuevo impuesto de salida que aumenta el coste por pasajero de los vuelos privados. Diseñada para apoyar iniciativas medioambientales, se espera que la medida genere hasta 1000 millones de euros en ingresos públicos.
El impuesto se aplica a todas las salidas de aviones privados desde aeropuertos franceses, con tarifas determinadas por la distancia del vuelo y el tipo de aeronave. Las distancias se calculan desde el aeropuerto Charles de Gaulle de París (CDG), independientemente del lugar desde donde salga realmente el vuelo. Los vuelos dentro de Francia también están sujetos a un IVA adicional del 10%.
Tipos impositivos:
- Corta distancia (<1000 km): 210 € por pasajero en aviones turbohélice; 420 € en aviones a reacción.
- Medio recorrido (1000-5500 km): 675 € por pasajero para turbopropulsores; 1015 € para aviones a reacción.
- Larga distancia (>5500 km): 1025 € por pasajero para aviones turbohélice; 2100 € para aviones a reacción.
La decisión del Gobierno francés de gravar los vuelos privados forma parte de sus políticas fiscales para 2025, cuyo objetivo es mitigar el impacto medioambiental de los vuelos privados:
- A menudo criticado por sus elevadas emisiones de CO2. en comparación con los vuelos comerciales
- Regular un sector considerado un lujo al alcance de pocos.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para reducir las emisiones de carbono relacionadas con la aviación, en consonancia con los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea.