La Coalición Premium Flyers Solidarity se encarga de diseñar propuestas dirigidas a sectores poco gravados que contribuyen significativamente a las emisiones mundiales de carbono y se benefician ampliamente de la globalización. La Coalición está formada por 13 países, entre ellos dos de economías de renta alta (Francia y España).
En la COP30, se pidió que se gravaran con impuestos los vuelos privados y de primera clase. El objetivo es sencillo: quienes más contaminan deben pagar más. Aunque los enfoques difieren según el país, la idea común es gravar los viajes aéreos de lujo y destinar los ingresos a la acción climática.
Estas tasas solidarias pueden recaudar fondos para iniciativas climáticas y de desarrollo, al tiempo que abordan la desigualdad y el impacto medioambiental de los viajes aéreos de lujo, que benefician principalmente a los ricos, pero perjudican de manera desproporcionada al clima.