Los Países Bajos han establecido un nuevo plan fiscal que incluye una serie de medidas destinadas a crear un sistema tributario más justo y eficaz.
En el caso de la aviación, el Gobierno introducirá un impuesto diferenciado sobre los vuelos en función de la distancia recorrida: corta, media o larga. Los vuelos más cortos estarán sujetos a un impuesto menor que los más largos. A partir de 2027, el impuesto sobre vuelos de corta distancia (por ejemplo, a Portugal o Dinamarca) será de 29,40 € por vuelo. Vuelos de media distancia (por ejemplo, a Egipto o Turquía) se gravarán con 47,24 € por vuelo, mientras que vuelos de larga distancia (por ejemplo, a México o Sudáfrica) incurrirán en un cargo de 70,86 €. Se aplica una excepción a los vuelos de larga distancia al Caribe, que forma parte de los Países Bajos, que estarán sujetos al tipo impositivo más bajo.
Este impuesto sobre los vuelos supone un paso importante en el reconocimiento del impacto climático de los viajes aéreos de larga distancia, la forma más contaminante de recorrer grandes distancias.